Miércoles de retiro

La tradición cristiana ha denominado al miércoles de la Semana Santa el “miércoles de retiro”. Según la tradición, este día Jesús se quedó en Betania y probablemente estuvo apartado de sus actividades cotidianas, quizá para dedicarse a la oración y la reflexión. Sin embargo, un episodio se menciona como parte de este día y lo encontramos en Mateo 26:5-13, me refiero al ungimiento de Jesús con un perfume muy costoso.

El relato tal y como el evangelio de Mateo nos lo presenta, dice que Jesús estaba en casa de Simón el Leproso cuando una mujer se le acercó con un perfume muy costoso y lo derramó sobre su cabeza. Los discípulos se enojan al ver semejante despilfarro, pues ese dinero bien pudo usarse para obras de caridad, sin embargo, Jesús interviene y pide que no molesten a la mujer pues ha hecho una buena obra con él.

Los exégetas discuten sobre el significado de este episodio de Jesús, no hay consenso sobre cuál es el significado del ungimiento. Ulrich Luz, en su comentario de Mateo, recoge las principales interpretaciones sobre este pasaje.

1. La unción representa el ungimiento y el reconocimiento de Jesús como Mesías-Rey
2. La mujer anticipó la unción fúnebre de Jesús (v. 12) que sería imposible llevarla a cabo después de su muerte por la cercanía con el día de reposo.
3. La unción como obra de amor, muy diferente a la simple limosna (V.10). La obra de amor compromete a la persona entera con Jesús, en cambio la limosna sólo compromete al dinero.
4. El ungimiento representa la veneración a Jesús como “cultual” frente a un mero servicio práctico a Cristo en forma de atención a los pobres. Dicho de otro modo, servir a Jesús no sólo tiene que ver con atender a los pobres, sino en el reconocimiento cultual de lo que él es.
5. Las teólogas feministas ven en este episodio como una acción-señal profética de una mujer que unge a Jesús como Mesías.[1]

Cualquiera de las cinco interpretaciones que nos presenta Ulrich son válidas, si quiere usar una de ellas en su sermón de este día, déjeme decirle que todas cuentan con suficiente respaldo exegético.

Las unciones era un uso muy común en los banquetes de aquellos tiempos y por lo regular se hacían antes y no durante el banquete. Lo interesante del relato es que la mujer no da explicaciones del porqué decide ungir a Jesús, sólo entra y vacía el frasco que, según Marcos, rondaba los trescientos denarios (Marcos 14:15), o sea, el salario de un año.
Varios aspectos llaman la atención del relato. Primero; cómo los discípulos se anticipan a interpretar este hecho mucho antes que Jesús, se sienten dueños de la verdad y basados en sus prejuicios dictaminan una sentencia ¡Vaya despilfarro! ¡Qué descaro! ¡Este dinero podría darse a los pobres! ¿Por qué no esperaron en primer lugar la reacción del maestro? A fin de cuentas ¿No era él el agraviado?
Si como dicen varios expertos, los discípulos en Mateo representan también a la Iglesia ¿No es un llamado a nosotros a no emitir juicios prematuros sin antes escuchar la opinión del Maestro? ¿No pecamos a veces en juzgar los hechos partiendo de nuestros sentimientos y no de lo que la Palabra de Dios nos dice? Los prejuicios de los discípulos condicionaban su lectura de la realidad y de la verdad, lo más seguro es que si un hombre hubiese tenido el mismo gesto para Jesús su reacción hubiese sido diferente. Sin embargo, por los prejuicios culturales hacia las mujeres hacía que un buen acto fuese juzgado de forma diferente. Afortunadamente el Maestro interviene y con voz firme les dice ¡No critiquen a esta mujer! (Mt 26:10 TLA) pues ella está haciendo lo correcto.

En segundo lugar, la fidelidad en la Pasión del Maestro. Cuando Jesús es apresado y posteriormente crucificado, son las mujeres que están al pie de la cruz, son ellas las que se mantienen fieles y firmes en medio de la crisis. Los discípulos huyeron y se escondieron. La Pasión de Jesús inicia con una mujer ungiendo su cuerpo, después es un grupo de mujeres que está al pie de la cruz y son las mujeres que lo ven por primera vez resucitado. La fidelidad al Maestro va más allá de actos altruistas, tiene que ver con permanecer fieles a él cuando las crisis más duras nos azotan y las circunstancias más críticas ponen a prueba nuestra fe. El ungimiento de Jesús habla de que ella está lista para acompañar a Jesús en los momentos más oscuros de su vida, el Maestro lo sabe y aprueba el compromiso que ella hace con él.
Esta es una buena semana para reflexionar en



[1] Luz, Ulrich. El Evangelio según san Mateo Mt 26-28 IV. Ediciones Sígueme, Salamanca, 2005.

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